Bueno aunque sea con un poco de retraso debido a la dura incorporación al curro, os cuento un poquito de mi viajecito por Perú.

Llegamos Nuri y yo a Lima el día 9 de Noviembre por la mañana, Lima es una ciudad colonial preciosa pero con todo lo que teníamos por delante decidimos dejarla un poquito para el final. Volamos a Cuzco y nada más llegar el mal de altura ya nos azotó (allí lo llaman soroche). La sensación es rara, no puedes andar muy deprisa porque te falta el aire, la cabeza anda rarita y el estomago también, pero con muchas infusiones de Coca (que como dicen en Perú "la hoja de coca no es una droga"), agua y tranquilidad je,je...Conocimos los alrededores de Cuzco que tienen bastantes ruinas incas y que son un buen comienzo para ir conociendo esa linda cultura que destruimos los españoles. En tren llegamos a Aguas Calientes y desde allí al Machupichu, una pasada de lugar como os imaginareis, nada más llegar quedas fascinado con la belleza del lugar y la energía que desprende. Subimos al Waynapichu que es un empinado pico al lado del Machupichu con una subida un poco peligrosa debido a la inclinación y el suelo mojado por las continuas lluvias, pero hay arriba "madre mía" que sensación, que vistas, que paz....Terminamos el día en unos baños termales "algo limpios" de agua volcánica  je,je...pero que nos bastaron para poder terminar una gran jornada.

De Cuzco viajamos a Puno en bus nocturno (a partir de aquí nos desplazamos así), los buses son económicos y "cómodos". En Puno aunque estamos ya adaptados seguimos notando un poco el soroche, tener en cuenta que Puno está a más de 3900 m. Con una embarcación visitamos el Lago Titi-Caca, dentro del lago navegable más alto del mundo visitamos las islas de Uros que son unas pequeñas islas flotantes hechas por la gente amontonando cañas y reponiendo en la superficie según se van pudriendo las cañas del fondo, todo un espectáculo. Ese mismo día en la isla de Amantaní dormimos en casa de lugareños que nos trataron fenomenal.

Llegamos a Arequipa que es conocida como la ciudad blanca por sus casas construidas con piedra volcánica blanca y custodiada por el volcán Misti (un pico de casi 6000m). Desde Arequipa en buses poco fiables y con la gente del lugar (gente amabilísima) visitamos el cañón del Colca, desde grandes cañones  y alojados en miraderos con más de 1000 m de caída debajo de nuestros pies observamos a los imponentes cóndores que nos pasan al ladito, es una sensación genial que te pone el corazón encogido.

Ya abandonamos los Andes (como me acordé de mi bici) y en la costa visitamos Pisco, la reserva de Paracas, las islas Ballestas donde la cantidad de osos marinos, aves,etc... nos cautivó para terminar el viaje en Trujillo y después en las paradisiacas playas de Huanchaco donde descansamos antes de poner rumbo a Lima y el posterior regreso a Madrid.

La sensación general ha sido genial, viajar con tu compañera de viaje (así llamo a la persona que es mi apoyo) por rincones del mundo y descubrir algo tan grato como Perú es.......no sé explicarlo. Y uno se viene con la sensación de querer más de sudamérica, pero bueno ya será con mochila o con alforjas.

Como siempre teneis las fotos en Flick, aquí teneis el enlace: http://www.flickr.com/photos/39347673@N05/sets/72157622983328936/show/